Once carros, un camino y un mercader que llama a la carga «tejidos» en un tono que cierra el asunto.
Jugar gratis Misiones
Once carros, un camino y un mercader que llama a la carga «tejidos» en un tono que cierra el asunto. A esta caravana no la ha asaltado nunca nadie. Él paga escolta igualmente, en cada viaje.
Tablón de la Grieta, desde el nivel 1. Uno de los doce nombres de oro que sortea el tablón: nada lo desbloquea y nada lo agota.
| paga | oro, algo de XP |
| tarda | 1–15 min |
| cuesta | 1 de aguante por minuto |
| puede salir | 5% |
Once carros, un camino y un mercader que llama a la carga «tejidos» en un tono que cierra el asunto. A esta caravana no la ha asaltado nunca nadie. Él paga escolta igualmente, en cada viaje.
Tablón de la Grieta, desde el nivel 1. Uno de los doce nombres de oro que sortea el tablón: nada lo desbloquea y nada lo agota.
Escoltar la caravana es la entrada n.º 1 del capítulo Misiones del Códice de Grindveil.

El registro dice cuarenta. El pueblo dice doce, y enseña los doce con gran ceremonia. Apuntas doce, porque el registro está en la capital y el pueblo está aquí.

Seis nombres en el tablón, cuatro de ellos el mismo hombre con distintas grafías. El escribano paga por cartel, no por persona, y jamás ha hecho una segunda pregunta.

Entrar es una puerta. Salir es una puerta. Los once minutos de en medio son de donde sale la paga.

El perista no pregunta, lo cual es un servicio, y lo cobra como tal. No te están robando. Estás pagando el silencio al peso.

Habla todo el camino. A la tercera hora sabes el nombre de su hija, el margen de su proveedor y exactamente qué opina del Gremio. No cambiarías ese trayecto por uno callado.

La veta la encontró otro, la trabajó otro y la abandonó otro. Lo que queda es el trozo incómodo pegado al techo que ningún alto quiso.
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